La gastronomía no
es para todos, se necesita de un gran
entusiasmo, además de la habilidad para la crear platillos, de alta calidad
culinaria. Por supuesto esta habilidad no la posee cualquier persona, se
necesita de un fuerte amor por los ingredientes y la comida; además de respetar
la cocina y los utensilios utilizados; y
de esta manera uno podría convertirse en un gran “chef”. Si uno tiene toda a
disposición y las ganas requeridas para este trabajo, en menos tiempo del que
uno espera, se convertirá en todo un profesional del arte culinario… a menos
que seas “Chowder”.